
El otro día tuve una interesante conversación con un amigo, que me derivó en la idea que aún no había dado ninguna opinión clara u objetiva, de manera genérica, sobre mi visión de la nueva iteración en el sistema operativo de Apple: Mac OS X 10.7 o Lion para los amigos.
Durante estas últimas semanas, desde que se presentó al mundo la primera versión preview para desarrolladores, hemos hecho una serie de artículos llamados “Probando Mac OS X Lion”, donde os hemos dado todo tipo de pistas sobre las nuevas bondades del sistema operativo, a saber:
- Nuevo Finder reescrito desde 0 (otra vez), más práctico, mejor presentado e incluso con la opción de cortar y pegar.
- LaunchPad, o como integrar el escritorio de iPad en Mac OS X como lanzador de aplicaciones.
- Mission Control, o como ver todo lo que se hace en el equipo, en un momento X, bien organizado, y movernos por ello.
- Aplicaciones Full Screen, donde por fin tenemos una verdadera opción de maximizar y podemos concentrarnos en el trabajo específico. Sueño con ver así a Adobe Premiere o Photoshop, entre otras.
- Versiones, o como llevar Time Machine un paso más allá.
- Autoguardado, o como olvidarnos de darle a CMD+S para guardar cada X tiempo por si se va la luz, se cuelga o se cierra inesperadamente la aplicación con la que estamos trabajando.
- Reanudar, o como unir el reposo con el reinicio del sistema. Reiniciamos y todo vuelve al punto en que estábamos, incluso el estado en que estaban los archivos con los que trabajábamos, y las aplicaciones que estuvieran abiertas.
- AirDrop, o la forma de poner un repositorio de archivos (o un carpeta pública) al servicio de todos aquellos que se conectan a nuestra red de una manera mucho más sencilla.
Esto son sólo algunas de las cosas que traerá, y otras muchas que nos quedarán por saber pues en teoría, en la próxima World Wide Developer Conference de Apple, el próximo primero de junio, nos desvelarán aún más cosas. Es probable que Apple se esté guardando algún As en la manga de alguna nueva funcionalidad estrella.

Entre otras, una de las más llamativas posibilidades es la verdadera integración del futuro iOS 5 con OS X Lion, de forma que los dispositivos, una vez conectados, se sincronizarían y gestionarían directamente desde el sistema operativo y no desde iTunes. De igual forma, otra de las cosas con las que más sueño y que sería el punto que le falta a iOS: que su almacenamiento se presente al sistema como un punto de montaje virtual en el que trabajar con los archivos y carpetas a nuestro libre albedrío, y la llegada de Finder a iOS.
Pero fuera de estos sueños de integración, no podemos perder la visión general del nuevo sistema operativo de Apple (la nueva versión, más concretamente hablando). ¿Qué nos ofrece? Pues a los usuarios que ya estamos acostumbrados a él, en teoría, mayor versatilidad y herramientas para hacer mejor nuestro trabajo. Pero lo importante es ver como las grandes novedades del mismo (las que más aparecen en el marketing) están dirigidas a ese 50% de personas que entran en una Apple Retail Store; las personas que no han visto un ordenador Mac en su vida. Es decir, son funcionalidades de entrada al sistema.
Apple tiene claro que iOS le ha proporcionado un buen número de clientes que se han interesado por los ordenadores que hace la empresa esta de la manzana que ha hecho el teléfono que tanto me gusta, o mi reproductor musical favorito. Por ello, el acercamiento de iOS a Mac OS X era un paso obligado pues, si ese gran número de potenciales futuros usuarios, ve cosas familiares en el nuevo sistema, decidirán dar el paso a este.
Resulta llamativo cómo las piezas de iOS han encajado tan bien en el nuevo sistema, pero han encajado como una opción, no como una obligación. Las aplicaciones a pantalla completa pueden gustarnos más o menos, pero será una opción a elegir en la barra de menús correspondientes. Podremos seguir trabajando como hasta ahora si lo preferimos. LaunchPad es una elegante y práctica forma de lanzar y organizar nuestras aplicaciones, pero es una opción que si no queremos, no tenemos más que eliminar del dock. Podemos seguir usando Quicksilver, Spotlight, el stack del dock, o aquello que usemos habitualmente para tal tarea. El scroll inverso es una forma inteligente de integrar los nuevos controles táctiles, pero si queremos podemos quitarlo.

Es decir, todas estas mejoras que implementan iOS en Mac OS X son optativas; están a elección del usuario y no son una obligación impuesta. La actual Mac App Store es lo mismo: podemos usarla, pero también tenemos la opción de seguir instalando aplicaciones como hasta ahora. Son añadidos, posibilidades, pero nunca una obligación: es una opción.
¿Y por qué en iOS hay más obligación? Desde mi punto de vista, y no persigo que nadie esté de acuerdo con mi parecer, se debe a que la estabilidad y seguridad de un ordenador no está supeditada al control de su sistema; en un dispositivo móvil, a día de hoy, lo está. Tal vez llegue el día que no sea así, pero será cuando la verdadera generación postPC llegue, y dejemos de usar ordenadores para usar tablets o smartphones como tales. A día de hoy, ningún tablet ni smartphone, a mi modo de ver, puede sustituir un ordenador.
Por lo tanto, de todo esto se deduce que realmente Apple está haciendo dos sistemas en uno. El primero de ellos es una necesaria y potente revisión del actual Snow Leopard, donde cubre algunos problemas conocidos como el caso del Finder. Autoguardado, versiones, los deslizadores, el cambio en tiempo real de las apariencias, reanudar o AirDrop, son grandes añadidos al sistema que para todos los que estamos acostumbrados a él, son grandes incorporaciones y muy necesarias.
Pero a todo eso, le han puesto una capa de usuario de iniciación, para facilitar el trabajo a todos ellos. Pero lo importante, es el hecho que es una capa completamente optativa para el usuario. Los que ya sabemos usarlo podemos seguir como hasta ahora, y aprovechar las mejoras que nos interesan. Los que lo prefieran, pueden usar estas nuevas opciones que integran más (o hacen que se parezca más) Mac OS X e iOS.

En este sentido, creo que Lion es un concepto muy bien pensado, meditado, y que está concebido desde el respeto: respeto al usuario de nivel medio o avanzado que ya conoce el sistema y quiere mejoras importantes para su trabajo, productividad y usabilidad; pero también con respecto al usuario básico o al que se inicia, que encuentra en una capa “más iOS”, una forma fácil y familiar de manejar el sistema. Estos dos sistemas, que cohabitan uno dentro del otro, están pensados para dar el mayor nivel de satisfacción a todo tipo de usuarios.
Lo han dicho muchos puristas del mundo Mac: parece que Apple se está vendiendo a los nuevos usuarios que ahora compran por millones sus dispositivos móviles. Otros catastrofistas hablaban del olvido de los ordenadores Mac que daban menos beneficio. Mac OS X Lion, a mi modo de ver, es la prueba que Apple sabe hacer las cosas bien para satisfacer a todos y que no se olvida de nadie. ¿Alguna vez han pensado lo difícil que es llevar todo lo que lleva Apple adelante? ¿Han parado a analizar la titánica tarea de grandes del software, hardware o ambos, como Google, Oracle, Microsoft, Apple…? Es normal que “mimen” determinadas cosas por espacios de tiempo, pero se demuestra que tienen una regularidad en su trabajo para con todos sus hijos.
OS X Lion es la prueba que por muchos dispositivos móviles que vendan, no se olvidan de los usuarios de sus sistemas, profesionales en muchos casos, que buscamos y siempre hemos buscado en sus máquinas y sistemas algo por encima de todo: fiabilidad, rendimiento y garantías de resultado satisfactorio.
Mac OS X Lion será eso, y mucho más. Así es como yo lo veo.
Mac OS X Lion, dos sistemas en uno escrita en AppleWeblog el 27 April, 2011 por neotheone
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